MASAJE TRADICIONAL TAILANDÉS


" Si puedo tocarte sin toda la carga de la pasada experiencia de mis manos, 
el tacto se vuelve meditativo"
                                                                                    OSHO


La especialidad de masaje que trabajamos en Dharma Studio es el Masaje Tradicional Tailandés, un antiguo arte de sanación que fue desarrollado por los monjes budistas, como parte de Metta o práctica de compasión hacia todos los seres. Ésta técnica verdaderamente es una meditación compartida entre el que da y el que recibe. Utilizando el tacto de una manera consciente, devolvemos al organismo la vitalidad y energía, ayudando al cuerpo a reestablecer la salud y el equilibrio.

Nos enfocamos en las lineas sen de energia, los puntos marma y la respiración natural del cuerpo para liberar y transformar la tensión y facilitar la expansión de la consciencia interior. Se trabaja el masaje completo de los pies a la cabeza para promover la relajación y el bienestar.

El cuidado por la atmósfera en cuanto a los aromas, la música e iluminación, hace posible el descanso y la relajación del cuerpo y de la mente. Trabajamos sobre un tatami japonés en un espacio exclusivamente orientado a desarrollar el arte del masaje, ofreciéndote comodidad y la mejor atención. Por eso, para que saques el máximo aprovechamiento de tu sesión te pedimos:

  • Evita hablar durante la sesión si no es necesario, te ayudará a conectar contigo mismo y facilitarás la concentración de tu terapeuta.
  • Acude a tu sesión sin prisa, con puntualidad. Recuerda que el masaje es un momento para ti, por eso intenta relajarte incluso antes de llegar.
  • Asegúrate de acudir al baño si lo necesitas, antes de empezar.
  • Recuerda silenciar el teléfono móvil.
  • Siéntete cómodo y si algo te molesta (frío, calor, la música, demasiada presión o suavidad) comunícaselo a tu terapeuta con total confianza.
  • El masaje no tiene ningun fin erótico, ni contenido alguno relacionado.


"...cuando toques el cuerpo de otra persona llénate de plegaria, 
como si el mismo dios estuviera allí y tan solo lo estuvieras sirviendo..."
OSHO